Los vídeos cortos viven o mueren en los primeros segundos. La música adecuada hace que las personas se detengan, sientan algo y actúen (guardar, seguir, usar tu sonido). A continuación, te explicamos cómo hacer que eso suceda:

Qué hace que un sonido sea «pegajoso»

  • Primer golpe fuerte: Comience con un pulso nítido en los primeros 1 a 2 segundos. Cronometrá tu primer corte o momento en pantalla con ese ritmo.
  • Configuración → pago: Ofrezca a los oyentes un patrón rápido y luego gírelo (una gota, un barrido de filtro, un cambio de letra). Esa pequeña sorpresa es tu gancho.
  • Repite a propósito: Las frases cortas y fáciles de reproducir en bucle (de 2 a 4 compases) ayudan a las personas a reconocer el sonido y a querer volver a escucharlo.
  • Rasgos del gusano del oído: Tempo medio-rápido, melodía sencilla con un movimiento memorable y sílabas nítidas que resuenan en los altavoces del teléfono.
  • Se adapta al estado de ánimo: Las canciones alegres dan energía a las revelaciones y las tomas de productos; las pistas más lentas o más malhumoradas se adaptan a la hora de la historia y a los primeros planos.

Una versión de 30 segundos que funciona

  1. 0—2s: llama la atención — Sigue el ritmo de inmediato; muestra una línea visual o lírica en negrita en el primer ritmo descendente.
  2. 2—8 s: Establece el patrón — Deja que tu gancho suene una vez; mantén los subtítulos cortos y ajustados al ritmo.
  3. 8-12 s: dale la vuelta — Deja caer el giro (transición, revelación, mordaza).
  4. 12 a 30 segundos: Reproduce y varía — Repite el gancho con pequeños cambios para que se mantenga fresco y enrollable.

Consejo: termina donde empezaste, así que el vídeo se enrolla limpiamente. Repeticiones = exposición adicional gratuita.